Crónica del Granada Sound 2016

Granada Sound 2016
Granada Sound 2016 | Foto: Nerea Coll

Granada Sound ya hizo sus deberes en ediciones anteriores posicionándose como uno de los festivales más importantes de Andalucía, pero en 2016 se enfrentaba a un reto no menos complicado: consolidarse como festival de referencia en su quinto aniversario. Y los 50.000 espectadores del evento dieron buena cuenta de que así fue.

En su nuevo recinto se instalaron dos grandes escenarios programados para acoger  actuaciones de manera alterna, mientras que un tercer espacio de dimensiones más íntimas se preparaba para presentar ante el gran público a bandas menos conocidas. Durante más de 12 horas seguidas, la música no paró de sonar. La magia inundó Granada.

Granada Sound 2016

Jornada del viernes

Las puertas abrieron a las 15:30 bajo un sol de justicia que presenció la más que interesante actuación de los emergentes Mucho y el rock desenfadado de los almerienses Nixon. Tras ellos, la sorprendente faceta rockera de Carmen Boza levantó pasiones en el Negrita Stage, convirtiendo su poderoso directo en uno de los primeros momentos imborrables del día.

Más tarde, el buenrollismo de Manel aparecía en escena con un repertorio equilibrado, en el que hubo instantes más solemnes y otros más bailongos a cuenta de imprescindibles como ‘La Serotonina’, ‘Al Mar’, o la esperada ‘Sabotatge’, que anunciaba el cierre de los catalanes.

Trasladándose la acción al Inside Stage, Anni B Sweet tomaba el relevo con un show que aguardaba otro de los momentos memorables del día. De manera tan grata como inesperada, Lori Meyers saltaron al escenario para acompañar a la malagueña en un único pero apoteósico tema, que subsanaba en parte la decepción de su ausencia en el line-up.

Granada Sound 2016

Reseñables fueron también las apariciones de los locales Lulabay y Rey Chico, que dejaron un muy buen sabor de boca en el menor de los escenarios, ante un público no tan numeroso, pero no menos entregado. Qué el tamaño de la letra o lo arriba o abajo que esté el nombre de una banda en el cartel no suele hacer justicia, también se encargó Neuman de hacer patente. De raíces murcianas pero espíritu anglosajón, el granadino de adopción Paco Román demostró por qué su banda es una de las de mayor proyección internacional y sus críticas cosechan tan notables elogios. Su repertorio de guitarras inundó el recinto granadino de música de la que entra por un oído y no sale por el otro: recorre todo el cuerpo y se destila por cada poro de la piel.

Tras ellos aterrizaba una de las bandas más esperadas del festival, con la que la afluencia de público llegaba a su culmen. El dúo zaragozano más conocido aparecía ante los micrófonos con su pop rock trascendente y justificaba el lleno hasta la bandera. Junto a su eterno compañero Juan Aguirre, Eva Amaral volvió a hacer gala una vez más de un hipnótico e incombustible directo, que dejaba con ganas de mucho más tras ‘Sin ti no soy nada’ y hora y media de concierto.

El espectáculo continuaba con una de las apariciones más potentes e impecables de todo el festival, a cargo de otro de los dúos más queridos en tierras nazaríes. Fuel Fandango sacó a relucir su fusión de electrónica y flamenco presentando su nuevo trabajo, Aurora, junto al resto de sus clásicos.

Aunque el cansancio ya hacía mella, quedaba aún por presenciar la intensidad de León Benavente y la electricidad de Carlos Sadness. Éste último acometió la trampa de su sadness con un directo espontáneo que fue de menos a más y trasladó al público sus ganas de diversión. Si bien en la pasada edición le tocó sufrir un sol y calor asfixiantes, este año fue él el encargado de poner el fuego y quemar la noche. Por último, Eme DJ se encargó de dar continuidad a la fiesta a todos aquellos que se negaban a dar por concluida la noche.

Jornada del sábado

Las temperaturas amables volvieron a acompañar a los asistentes, que tenían ante sí otra intensísima jornada. Los más “madrugadores” disfrutaron en las primeras actuaciones del día con propuestas tan variadas como las de Gimnástica, The Magic Mor, Taburete, Los News y Modelo de Respuesta Polar, con el talento como denominador común. Prosiguieron la bohemia de Ángel Stanich y el indie folk de Arizona Baby, calentando motores para los grandes momentos por llegar.

Granada Sound 2016

Presentes en la primera edición y reincidentes en la tercera, Full orquestaron una de las actuaciones más bailadas de la noche, haciendo que miles de zapatillas se elevaran del suelo al unísono levantando auténticas nubes de polvo multicolor. Los aullidos de los sevillanos se ganaron por derecho propio la entrega total del público.

Mientras, en el lado opuesto del recinto, el escenario Underwood era testigo del directo de una de las bandas granadinas más prometedoras, Apartamentos Acapulco. Por su parte, Miss Caffeina cumplió con lo esperado y regaló a sus fervientes fans todo lo que esperaban ver, además de alguna sorpresa, como fue el emotivo momento en que ‘Supersubmarina’ se puso en labios del vocalista Alberto Jiménez.

El tiempo se congeló durante un instante mientras el silencio aguardaba la salida de los creadores de John Boy. Ante la ausencia de Izal, Love of Lesbian tomaban el relevo como auténticos alma mater del evento. Asumir la responsabilidad de coronar un festival es algo a lo que ya han tomado costumbre y parecen llevar en la sangre. Se comieron el escenario desde el minuto 1, prendiendo una mecha que estallaba en cada uno de sus himnos. La gente se dejó la voz, Santi Balmes se dejó la piel.

Los murcianos Second continuaron el espectáculo, mordiendo el micro y creando de su escenario un rincón exquisito. Nada tienen de inexpertos, tal como proclamó a los cuatro vientos su nuevo gran hit en la ciudad de la Alhambra, la cual ya visitaron en la primera edición del festival.

Más electrónicos que nunca sonaron el dúo británico The Ting Tings, que llegaban como cabeza de cartel siguiendo la estela de los internacionales The Kooks y Kakkmaddafakka en años anteriores.  ‘That’s not my Name’ fue la canción que dio comienzo a su carrera, y que en Granada dio conclusión a su enérgica y efectiva actuación.

Cerca del final, tocaba subir al tren de La M.O.D.A, que cambió de tercio con su rock de influencias blues y folk. Buffet Libre puso punto y final pinchando una colección de clásicos inolvidables, como inolvidable fue el Granada Sound 2016.

Granada Sound 2016

Fotos: Nerea Coll