El futuro incierto de HBO: la casa de ‘Los Soprano’ y ‘Juego de tronos’ cambia de manos y de estrategia

La llegada de un nuevo CEO tras la fusión de Warner con Discovery y las urgencias por reducir una deuda de más de 50.000 millones de dólares amenazan con sacrificar la excelencia asociada al canal.

Tanto ha sonado el lema en las últimas décadas que ya se ha convertido en axioma: No es televisión, es HBO. La idea del canal de pago, fundado en 1972, era establecer su superioridad por encima de la manada con series y películas de primer nivel, y 50 años más tarde casi nadie discute que están un peldaño por encima del resto. Ahí quedan referencias de la cultura popular como Los Soprano , Sexo en Nueva York, Curb Your Enthusiasmo Juego de Tronos, además de nuevas adiciones como Barry, Succession o Big Little Lies, iconos audiovisuales de una era que algunos temen que pueda estar bajo en peligro de extinción por los cambios en la dirección.

La cadena propiedad de Warner Media confirmó en abril su fusión con Discovery , un movimiento del que surgirá una plataforma de streaming única en verano de 2023 que aún no tiene nombre y que combinará ambos contenidos. Era, de acuerdo a Warner, la única salida “para hacer el negocio viable”, según explicó en agosto Jean-Briac Perrette, CEO y presidente de streaming global de Warner Bros. Discovery, vendida como una forma de ofrecer “algo para todos en el hogar”, aun a riesgo de sacrificar la alta calidad que siempre ha acompañado al sello HBO.

La fusión de gigantes ha propiciado novedades que podrían cambiar mucho la percepción y el estilo de la marca. Para empezar hay una nueva figura encabezando el proyecto, David Zaslav, antiguo presidente ejecutivo de Discovery y quien ejerce como CEO de Warner Bros. Discovery desde el pasado mes de agosto. Su reputación le precede, el hombre que convirtió un grupo de canales de corte educativo en un gigante a punta de reality shows. Zaslav apostó por los programas sobre estilo de vida -cocina, viajes, decoración, remodelación de casas- frente a la inversión de mayor riesgo que suponían las series de televisión.