Hacia la implosión del peronismo en las elecciones de Argentina

Si se le cree a las encuestas, la implosión del peronismo en las elecciones parlamentarias de medio término de este domingo en Argentina podría ser histórica. ¿Euforia en la oposición? No exactamente. La situación en el país es tan delicada, que une a peronistas y antiperonistas en una misma preocupación: ¿cómo gobernará el país por dos años más Alberto Fernández, un presidente vaciado de poder, rechazado ampliamente por la población y boicoteado desde su propio grupo político?

“Todo lo que puedas imaginarte es poco en comparación a lo que se está viviendo realmente en el gobierno”, dijo recientemente a EL MUNDO un alto cargo de contacto directo con diferentes ministerios. “Compiten en ver quien critica e insulta más al presidente”.

Tan extraña es la situación, que entre los encuestadores y analistas políticos se habla de una barrera psicológica, el 30 por ciento de los votos. Por encima de esa cifra, aun perdiendo, Fernández encontraría una manera de resistir, gobernar y entregar el poder a su sucesor el 10 de diciembre de 2023. Por debajo de esa barrera, el presidente pasaría a ser el problema, antes que la solución. Especulaciones en medio de la primavera austral fogoneadas desde adentro y desde afuera. Esta semana, un artículo del ‘Financial Times’ titulado “No hay futuro en Argentina” fue ampliamente replicado por los medios locales. El gobierno, aturdido, no alcanzó siquiera a exhibir molestia.